La revolucion del pistacho, el nuevo ‘oro verde’

Es el producto que puede relevar al olivo como el nuevo oro verde español. El cultivo que puede detener la despoblación rural, dando a sus gentes una forma de vida rentable y sostenible. Y además es resistente al fin de las ayudas de la PAC, ya que no recibe subvenciones. En definitiva, se trata de la gran esperanza de los agricultores españoles para las próximas décadas. Si sobre estas premisas alguien realizara una encuesta sobre de qué fruto estamos hablando, muy pocos acertarían. Se trata, atención, del pistacho.


En España hay actualmente algo más de 12.000 hectáreas de pistachero. Casi todas concentradas en Castilla-La Mancha, hasta un 80% del total, y casi todas plantadas en los últimos años. Un auténtico ‘boom’ entre los agricultores de secano, que están cambiando los deficitarios cultivos de cereal por los de pistacho. Por supuesto, no lo hacen todo de golpe, sino hectárea a hectárea. Porque el pistacho, pese a su enorme expectación, no es el becerro de oro. Necesita entre seis y siete años de cuidados intensivos para comenzar a dar frutos. En ese tiempo, los beneficios son cero y los gastos considerables, unos 30.000 euros por hectárea. Pero en cuanto comienza a producir, aseguran desde el sector, los márgenes de beneficio son “de largo más grandes que el resto de cultivos tradicionales”, con capacidad para sostenerse en el tiempo durante décadas.

“Hay pocos países en el mundo con capacidad para producirlo y cada vez hay más demanda, con un incremento anual mayor que el resto de frutos secos. Tiene el mismo nivel nutricional de la almendra y sus usos alimentarios son iguales o superiores”

Ideal para el interior de España

El pistacho es un fruto de origen semidesértico. Prolifera en climas secos y necesita muy poca agua. Irán y California (EEUU) lo producen hoy casi en exclusiva. En Europa, España es el país con las mejores condiciones climáticas y geológicas, pero solo concentra el 0,02% de la producción mundial. Sicilia, con cultivos centenarios, es el único referente europeo. “El gran problema para que el pistacho explote en nuestro país es la idiosincrasia de la mitad sur peninsular. Es muy difícil convencer a los agricultores de que pasen de un monocultivo extensivo como el cereal o el viñedo a un árbol que tardará años en empezar a producir. La gente no está acostumbrada a esperar, se fijan en el presente y no en la rentabilidad futura, pero yo auguro que en Andalucía, igual que ya lo es en Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid y Aragón, el crecimiento sea exponencial”.

El pistacho tiene un precio de venta en origen de seis euros el kilo (ya pelado y seco), lo que traducido a 1.000 kilos de media que produce una hectárea son 6.000 euros de ingresos por esa extensión. Para el pistacho abierto, el precio oscila entre 8 euros y 9,5 euros según el calibre. Y mucho más si se cultiva el –tan ansiado por Europa– pistacho ecológico. “Es una cifra tremenda. Y a eso se suma que, una vez superado el periodo inicial, no es un árbol que requiera de grandes cuidados, solo un gasto de entre 500 y 1.000 euros por hectárea. Por eso hay gente que se ha vuelto loca con el pistacho. Incluso están entrando grupos de inversión buscando zonas con suelos profundos y agua para plantar pistachero”, continúa Couceiro. Y profetiza: “Tiene potencial para sustituir al olivo como el gran cultivo del sur de España. No corre el riesgo, como el olivo o el almendro, de que la superproducción colapse la demanda, aunque todos sabemos lo que representa el olivo en la cultura andaluza y solo los más atrevidos darán el paso ahora”.

“Es un cultivo con un presente maravilloso y un futuro extraordinario. Al ser una planta genéticamente formada en semidesiertos aguanta los secanos y las tierras pobres del centro de la península sin problema. Y luego en regadío es un cultivo que le saca rentabilidad a cada gota de agua. Es algo parecido al almendro, pero ese vive una burbuja que está a punto de estallar, mientras que el precio del pistacho sube lentamente y hay todavía mucho margen hasta satisfacer la demanda”, prosigue. Para Gallego, España será una potencia mundial en cuanto alcance las 50.000 hectáreas de cultivo.

“No solo es plantar las semillas o injertos, sino también instalar un secadero y preparar maquinaria para poder seleccionar y empaquetar” . En efecto, en el negocio del pistacho no se entiende el árbol sin la planta de secado. “Desde que recoges el fruto, tienes 24 horas para quitarle la tela que protege la cáscara (parecida a la del almendro) y secarlo. Si no, se echa a perder. A continuacion ampliamos la informacion con la historia y las condiciones del porque y donde plantar este producto alimenticio :

El cultivo del pistacho


No hace demasiados años que el pistacho ha vuelto a implantarse como cultivo en nuestro país. Es un árbol típico del continente Asiático, el cual fue introducido en la Península Ibérica por los romanos, mantenido por los árabes y fue en la Edad Media cuando el cultivo desapareció del país. Cinco siglos después, en los años 80 del siglo pasado, unos agricultores decidieron invertir todos sus ahorros y apostaron por reintroducir este árbol como cultivo en España.

Debido a sus exigencias climáticas, es un cultivo que sólo puede realizarse en los países europeos de Grecia, sur de Italia, Portugal, Chipre y España.

Es un árbol muy resistente al frío y al calor. No tolera la humedad relativa alta ya que es muy sensible a las enfermedades criptogámicas y, puesto que florece normalmente en la segunda quincena de abril, es más improbable que le afecten las heladas primaverales tal y como le puede suceder al almendro.

Es un cultivo que se adapta bien tanto a secano como a regadío, aunque con buenos cuidados en regadío es posible que de sus primeros frutos al cuarto año de su plantación. Además, es un cultivo fácilmente mecanizable, tanto en su poda como en la recolección por lo que requiere poca mano de obra. Su marco de plantación ideal es de 6x6m y su plantación requiere de árboles macho y hembra para producir fruto, recomendándose un macho rodeado de ocho hembras para obtener una buena polinización.


Se ha venido demostrando a lo largo de estos años que el cultivo del pistacho es rentable, que su consumo se encuentra al alza, que no necesita de excesivo mantenimiento ni en gastos ni en cuidados puesto que hasta la actualidad no posee demasiados enemigos biológicos y que si se cultiva en ecológico se le da un valor añadido a la producción.

En base al alza del consumo, se cree que su cultivo ha de crecer entre 5 y 10 veces.

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2 comentarios

  1. Hola hacia mucho tiempo necesitaba esta informacion 🙁 al fin voy a poder terminar el trabajo del semestre muchas gracias T.T

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